El 25 de febrero de 2014, el mundo del polo perdió a Carlos Gracida, uno de los jugadores más emblemáticos de la historia. A 12 años de su partida, su figura sigue siendo sinónimo de excelencia, disciplina y pasión por el deporte.
Orígenes y formación
Carlos nació en Ciudad de México el 5 de septiembre de 1960, en el seno de una familia profundamente ligada al polo. Desde muy joven mostró un talento excepcional y rápidamente se convirtió en referente dentro de los torneos nacionales e internacionales.
Ascenso y consagración
En 1985 alcanzó el hándicap máximo de 10 goles, condición que mantuvo durante más de una década. Fue el único jugador en conquistar en un mismo año los tres grandes abiertos del polo —Argentina, Inglaterra y Estados Unidos— hazaña que repitió en tres ocasiones. Su palmarés incluye múltiples títulos en el Abierto Británico y el Abierto de Estados Unidos, además de victorias memorables en la Triple Corona argentina.
Reconocimiento mundial
Su estilo elegante y su capacidad para decidir partidos lo convirtieron en un referente admirado por colegas y rivales. La realeza británica lo reconoció como maestro del juego: enseñó polo a los príncipes William y Harry y fue invitado a eventos oficiales de la corona. En 2012 ingresó al Museum of Polo and Hall of Fame, consolidando su lugar en la historia del deporte.
Legado y recuerdo
Carlos Gracida falleció en Florida tras un accidente en plena cancha, un final inesperado que conmocionó al mundo del polo. Su legado, sin embargo, permanece intacto: fue un embajador del polo mexicano y un símbolo internacional de excelencia deportiva.
A 12 años de su partida, recordamos a Carlos Gracida como un jugador irrepetible, cuya pasión y entrega siguen inspirando a nuevas generaciones.

Source: PoloHUB Read More