Vino, linaje y estilo: una nueva etiqueta que dialoga con el mundo del polo

En el universo del polo, donde la tradición, la elegancia y el legado familiar no son valores negociables sino parte del ADN, el vino encuentra un lugar natural. En ese cruce preciso entre herencia y sofisticación aparece Correa Grieco, una bodega joven que entiende que el verdadero lujo no se impone: se transmite.

Fundada en 2024 por Alberto Correa Grieco, en Mendoza —corazón vitivinícola de la Argentina—, la bodega nace con una mirada clara y sin estridencias: elaborar vinos con identidad, carácter y una estética que honra el linaje. Cada botella es el resultado de un trabajo minucioso, donde la tierra, el tiempo y la decisión artesanal marcan el ritmo.

Su portafolio —que incluye Malbec, Cabernet Franc, Pinot Noir, Chardonnay y blends— propone vinos equilibrados, elegantes y honestos, pensados para quienes valoran la fineza por sobre lo evidente. Vinos que acompañan una sobremesa larga, una charla después del partido o una celebración íntima en un club de campo.

La identidad visual de la marca refuerza este concepto: etiquetas sobrias, ilustraciones que remiten a la naturaleza y una paleta que dialoga con lo clásico sin perder modernidad. Nada está librado al azar; todo responde a una estética coherente, atemporal y silenciosamente sofisticada.

Correa Grieco amplía su propuesta con jugos naturales de uva, reafirmando su respeto por la materia prima y su visión contemporánea del consumo, sin resignar estilo ni calidad. Una diversificación que habla de flexibilidad, pero también de convicción.

En un escenario donde el vino se vive como experiencia —al igual que el polo—, Correa Grieco se posiciona como una etiqueta que entiende el lenguaje del legado, del trabajo bien hecho y del disfrute auténtico. Una bodega joven, sí, pero con espíritu de tradición. De esas que no necesitan gritar para ser notadas.

 

Source: PoloHUB Read More